Sus inquietudes al Email: semanariolaprovincia@gmail.com o al Celular 316 309 47 30









La administración municipal de Ocaña, perdió una funcionaria que se caracterizó por su gran don de gente y entrega a sus ocupaciones laborales, así lo dejo ver en sus casi dos décadas de servicio al municipio.
Luz Marina Becerra Navarro, se despidió de este mundo a sus cuarenta años de edad, después de luchar por muchos años con una enfermedad, que nunca le quitó su sonrisa y su buen estado de ánimo para cumplir con sus labores diarias.
Luz marina se desempeñó en el municipio de Ocaña durante 18 años en diferentes dependencias, donde siempre entregó una sonrisa y lo mejor de su capacidad para cumplir con sus obligaciones como auxiliar administrativo en tránsito y transporte, en la secretarías de Hacienda, Salud, Familias en Acción, Participación ciudadana, en el despacho del señor alcalde y en Convivencia Ciudadana.
Esta ejemplar mamá deja dos hijos, Sergio Andrés de 17 y Geraldine de 13, quienes tienen como responsabilidad continuar con el legado de responsabilidad y amabilidad que heredaron de su madre.
En dialogo con varios de sus compañeros de trabajo, recuerdan cuando ella llegó a trabajar al municipio, era una mujer muy bonita, admirada por todos, pues desplegaba tanta gentileza en sus actividades que se integró de tal manera a la familia del sindicato municipal, donde se convirtió en un ejemplo a seguir. Expresaron también sus amigos de labores, que a diario le daba gracias a Dios por permitirle vivir un día más.
Luz Marina, tomaba como suyos los problemas de los demás y en muchas oportunidades fue vista llorando por no poder solucionar las peticiones de las gentes pobres que acudían a los despachos donde ella se desempeñó.
Se fue Luz Marina y quedó su sonrisa en la memoria de sus amigos